Nos adentramos en las
modalidades textuales profundizando en cada una de ellas. Comenzamos por la
descripción o texto descriptivo.
Cuando estamos ante un
texto extenso, seguramente, sabremos identificar cuándo nos encontramos ante
una descripción, y podremos comprobar que siempre aparece insertado en otros
tipos de textos, principalmente narrativos y expositivos.
En pocas palabras, y de
acuerdo al tópico del arte, la descripción podemos definirla como “una pintura
hecha con palabras”. No es una simple enumeración de objetos, cualidades o
acciones; sino una operación realizada a partir de cuatro procedimientos:
·
Observación: usamos los cinco sentidos.
No sólo se trata de ver, sino reflexionar sobre lo que vemos: interrogar,
analizar y valorar lo que vemos.
·
Selección: observamos lo más
significativo. La mejor descripción es la que con menos rasgos se dice lo
esencial.
·
Redacción: proceso descriptivo
propiamente dicho.
Encontraremos material suficiente en este enlace para trabajar la descripción.